Drástico movimiento de Telefónica en México. Su filial Pegaso PCS ha firmado un acuerdo con AT&T Comunicaciones Digitales, por una duración mínima de ocho años, para utilizar las infraestructuras en el país del gigante estadounidense. De esta forma, AT&T México prestará servicios mayoristas de acceso a última milla inalámbrica a Telefónica México. Con este movimiento, el grupo español busca hacer más sostenible su negocio y reforzar su posición competitiva en este mercado frente a América Móvil, el grupo de Carlos Slim.

En un hecho relevante remitido a la CNMV, Telefónica explica que su la filial migrará gradualmente su tráfico a la red de acceso de AT&T México y continuará funcionando como un operador independiente al mantener elementos sustanciales de su propia infraestructura de red y plataformas.

El acuerdo tendrá un impacto positivo sobre los clientes de Telefónica México, ya que Telefónica México seguirá prestando los mismos servicios a sus clientes, enfocándose en innovar y mejorar la calidad del servicio. Sus clientes tendrán acceso completo a todos los servicios actuales y a las tecnologías futuras.

“Está previsto que el nuevo modelo de operación de Telefónica México genere unas eficiencias operativas y financieras con un impacto positivo anual en flujo de caja de aproximadamente 230 millones de euros a partir del año tres del acuerdo”, ha señalado el grupo español.

De igual forma, el nuevo modelo de operación permite asimismo una utilización más eficiente y sostenible de los recursos aumentando por tanto el retorno sobre capital empleado y generará una reducción de la deuda neta adicional en el entorno de 500 millones de euros. La teleco evitará el pago de distintos compromisos de espectro.

Este acuerdo permite a Telefónica México avanzar en la transformación estructural de su negocio. Con la alianza con AT&T, Telefónica parece enviar un mensaje de compromiso para mantener sus operaciones en el país, donde cuenta con 27,50 millones de accesos, de los que más de 26,9 millones son de telefonía móvil.

De hecho, durante 2018 Telefónica llegó negociar la posible venta de la filial a grupos como Cerberus, pero finalmente no hubo acuerdo. José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, afirmó en febrero pasado que la compañía no estaba contenta con su negocio en México, indicando que el grupo manejaba distintas alternativas, más allá de la posible venta, como posibles acuerdos para compartir redes con otras compañías. Finalmente parece haberse inclinado por esta opción.

Fuente: Cinco Días