Euskaltel se plantea la venta de su red de telecomunicaciones para financiar el plan de crecimiento en toda España, ya que ahora solo opera en Euskadi, Asturias y Galicia, además de un desembarco limitado en Cataluña y Navarra.

La desinversión también serviría para reducir su volumen de pasivo, situado al cierre del primer semestre del ejercicio en curso en más de 1.500 millones de deuda neta.

La compañía que dirige José Miguel García cuenta con 455 kilómetros de red troncal en las tres capitales vascas y de 653 kilómetros de red capilar en los principales municipios de Euskadi, incluidos 500 kilómetros de cable de fibra óptica. Esta infraestructura fue adquirida por 68 millones al Gobierno vasco en 2012, en una operación sin subasta pública. El valor de mercado de estos activos es ahora superior, según los analistas, por lo que la plusvalía es clara y aligeraría la parte del pasivo del balance de Euskaltel.

Hasta ahora, la estrategia de García desde que tomó el mando en julio pasado pasa por consolidar la estructura del grupo, con más de medio centenar de despidos y eliminando solapes entre Euskaltel, Telecable y R.

En una segunda parte llegará el despliegue para toda España. Negocia con Orange una rebaja de la tarifa que la multinacional francesa le cobra para prestarle sus servicios mayoristas, como hace con MásMóvil, que sí consiguió un cambio en las condiciones comerciales. Orange está en la tesitura de reforzar sus relaciones con uno de sus principales clientes, como pasa como MásMóvil, pero a cambio de facilitar su desembarco en todo el país, con lo que se situaría como un quinto operador en un mercado ya muy competido en ofertas.

Fuentes de Euskaltel han señalado que la operación de venta de la red de telecomunicaciones «no está sobre la mesa del consejo» de administración y se han remitido a unas declaraciones que Eamonn O’Hare, consejero delegado de Zegona, realizó en un foro de inversores.

Zegona, como principal accionista de la operadora de Derio (Bizkaia) con el 21 % del capital, le ha dado un vuelco a la gestión. Primero al colocar este verano a José Miguel García como consejero delegado y luego al cesar a su predecesor, Francisco Arteche, para después propiciar la salida en 2020 del anterior presidente ejecutivo, Alberto García Erauzkin. Su sucesor no tendrá funciones ejecutivas.

Mientras, Euskaltel sigue con su estrategia de ofertas comerciales con rebaja de tarifas. Estos días, a través del marketing telefónico lanza su propuesta Osoa Family para los consumidores domésticos por 60 euros al mes. Incluye una línea fija sin límite de llamadas a fijos y móviles, además de 200 megas de Internet con entrega de router. Y dos líneas de telefonía móvil con 20 GB de capacidad. También televisión con más canales que los generalistas, pero sin fútbol. El compromiso de permanencia es de 24 meses. 

Fuente: Cinco Días