Cepsa obtuvo en el primer semestre de este año un beneficio neto de 273 millones de euros, un 38 % menos que en el mismo periodo del año anterior, debido al entorno de bajos márgenes de refino y al peor comportamiento de la línea de fenol y acetona del negocio de petroquímica.

Por su parte, el beneficio neto ajustado o CSS (son contar la variación del valor de las existencias), bajó un 25%, hasta 253 millones, si bien, el ebitda aumentó un 30%, hasta los 991 millones de la mano del buen comportamiento de los negocios de exploración y producción y marketing. La cifra de negocios cayó un 2% en el primer semestre de este año, hasta 12.086 millones.

En términos ajustados, el beneficio neto del área de refino fue de 33 millones, un 64% menos que en los primeros seis meses de 2018, descenso debido, principalmente, a los menores márgenes de refino, impactado por los destilados ligeros y medios en el Mediterráneo, así como por la subida de las primas de los crudos de alto azufre.

Las inversiones han ascendido a 409 millones y el flujo de caja libre fue de 361 millones tras descontar el pago de impuestos e inversiones y antes del pago de dividendos.

El beneficio neto ajustado del negocio de exploración y producción fue de 88 millones, un 29% inferior al del primer semestre de 2018, por el menor resultado en Colombia causado por menores precios de venta y mayores amortizaciones e impuestos. También se vio afectado por la limitada contribución de los campos de Sateh Al Razboot (SARB) y Umm Lulu, en Abu Dabi, debido a la alta amortización, los impuestos y royalties en el emirato, parcialmente compensado por mayores ventas y precios en Argelia.

La producción neta de crudo de Cepsa fue de 93.900 barriles/día, un 9% más, por la entrada en producción de los campos SARB y Umm Lulu solo seis meses después de su adquisición. En el periodo, la petrolera propiedad del fondo de Abu Dabi Mubadala vendió 11,2 millones de barriles de crudo, volumen un 86 % superior a igual periodo del año pasado.

En cuanto al negocio petroquímico, el beneficio sumó 49 millones, un 18% menos que el año pasado, afectado por la caída de las ventas un 4% interanual, por la menor demanda mundial de fenol y acetona, así como al deterioro de los márgenes de dichos productos.

En Marketing el resultado fue de 100 millones, un 34% más, gracias al buen comportamiento de la red de gasolineras o el negocio de bioenergía.

Fuente: Cinco Días